Posteado por: Administrador | 28/02/2009

Rasputín

Gregori Yefímovich Rasputin era un místico ruso con gran influencia en la corte del último zar, Nicolás II, pero sobre todo influyó a su mujer Alejandra y su hijo Alexei. Su fama de místico y curandero le valió un puesto como médico de la corte. Se cree que en realidad no curaba, pero que Rasputín tenía gran habilidad para influenciar a la gente, se decía que era capaz de “hipnotizarte” con sólo mirarte.

 

Rasputín nació en 1869 en un pequeño poblado ruso. Allí creció y de mayor marchó a un convento en el que estuvo tres meses, y a la vuelta tuvo una visión de la virgen María. Después ingresó en una secta cristiana, los khlysty o flagelantes, que creían que para llegar a la salvación debían sufrir. Las celebraciones de estas secta consistían en fiestas y orgías constantes, lo que explicaría la posterior actividad sexuale de Rasputín en la corte.

Posteriormente, Rasputín marchó de la secta, tuvo una mujer y engendró varios hijos, así como algún bastardo en otra mujeres. El caso es que después abandonó todo y comenzó una peregrinación por tierras eslavas, griegas y por Tierra Santa, para finalmente volver a Rusia, donde su fama de místico se acrecentó, llegando a oídos de la familia real, que le llamó para curar la enfermedad del zarevich Alexei. Una hemofilia.

Lo cierto es que las curaciones funcionaron, y la zarina Alejandra cayó bajo la influencia de este extraño personaje, el cual hizo y deshizo a su antojo en la corte. Pero la personalidad de Rasputín y su influencia en la corte molestó a muchos rusos. Investido de un inmenso poder, Rasputín designó a muchos altos funcionarios del gobierno, aunque ninguno fue competente. A principios de la Primera Guerra Mundial, Rusia atravesaba un momento crítico. El zar Nicolás II asumió el mando del ejército y Rasputín se hizo con el control absoluto del gobierno.

Finalmente fue asesinado en 1916, poco antes de sus 48 años. Fue envenenado, tiroteado, metido en una alfombra y tirado a un río. La autopsia posterior demostró para sorpresa de todos que había muerto ahogado.

La personalidad de Rasputín

Rasputín llevaba en su juventud la vida típica de un campesino siberiano, hasta que sufrió su «conversión».

Era un hombre muy alto de estatura, de hábil y elocuente poder oratorio, personalidad abrumadora, de aspecto un tanto tosco, grosero a veces, violento, tenía una mirada muy penetrante y era poseedor de un carisma profundo. Su apariencia mesiánica, con barbas y melena sin cuidar le valió más fama aún de místico. Amaba y odiaba efusivamente. Era un actor soberbio y convincente, se sabía poseedor de estas habilidades y las usó inteligentemente en su provecho.

En su época había rumores de que era una persona licenciosa y de que se le había visto numerosas veces borracho y en compañía de prostitutas. Sus relaciones con sus discípulos, sus visitas de alcoba, en su mayoría mujeres de la alta sociedad rusa, también eran polémicas. Una de sus máximas era: «Se deben cometer los pecados más atroces, porque Dios sentirá un mayor agrado al perdonar a los grandes pecadores». rasputin.jpg picture by poowilly123

También pasa a la leyenda su pene. Se dice que estaba enfermo de elefantiasis, un enfermedad que consiste en la inflamación de ciertas partes del cuerpo, como los genitales externos. Su pene, aún conservado en un museo de San Petersburgo, medía 30 centímetros.

Sin embargo los historiadores no han encontrado pruebas concluyentes que afirmen esta vida licenciosa. Independientemente de su veracidad, esta reputación ha sido trasladada a varias biografías, películas e incluso canciones.

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